lunes, 16 de noviembre de 2020

¿LA POBREZA SE PUEDE SUPRIMIR POR COMPLETO? - Escrito por: Laura González

Empiezo con una cita de Zygmunt Bauman “Por aquellos años, el trabajo era la única fuente de riqueza” (1998). Aquí el habla de los principios del siglo XIX, pero es una realidad que puede no tener un fin, o que por ahora no podemos imaginar; Bauman también dice que “El trabajo era el camino que, al mismo tiempo, podía crear la riqueza de las naciones y acabar con la pobreza de los individuos” (1998); aquí hago relación específicamente a las promesas, a un gobierno, a un mandato que promete, pero, ¿en verdad cumple?. Sin embargo, en vez de disminuir esa pobreza ocurre el reemplazo del hombre por la tecnología, sería un progreso pero, al mismo tiempo un retroceso; ¿Qué tanto nos damos cuenta de esto?. Con lo anterior, es importante conocer el fin de los estudios que ha hecho la OMS, todas esas cifras, que suben y bajan, generalizadas, junto con relación a los derechos fundamentales; la categorización de un salario que da el DANE, con un fin de solo darle una jerarquía. Decirle a usted como individuo a donde pertenece.

En el libro “¿Es posible acabar con la pobreza?” escrito por Muhammad Yunus, profesor de economía de la universidad de Chittagong, en Bangladesh, con base en la conferencia de su amigo Rafael Martínez Cortiña, en el que expone sus argumentos desde su vivencia propia. Esta universidad no quedaba en la ciudad, sino en zonas más apartadas, pero lo curioso de esto es que no se encontraba en la ciudad porque ya hubiesen otras, sino porque algunos políticos pensaban que los estudiantes podían crear problemas en las ciudades. A Yunus le parecía esto mucho mejor, pero no sería del todo bueno. En los años 70 ocurre la hambruna de Bangladesh, lo que fue un tema controversial para el autor, puesto que, por un lado, daba clases de economía pero por otro, cuando salía de trabajar se encontraba a la gente morir de hambre. Él dice: 

“Tenía la impresión de que el aula era como una sala de cine, donde todo salía bien, donde se proyectaba una historia en la que, aunque el héroe se metiera en cualquier problema, saldría victorioso automáticamente, superaría la prueba; allí parecía siempre existir una solución satisfactoria cualquiera que fuera el dilema que plantea el profesor. Pero es al salir del aula, en el encuentro con la realidad, donde no existe esa solución: la gente se muere y todas esas teorías de nada le sirven”. 

Como las cosas ocurren frente a nuestros ojos, pero seguimos negando la realidad; desde pequeños el niño acomodado no está preparado para un mundo, porque no ha probado ese sabor amargo de la vida, hasta muchos adultos porque no saben qué pasa más allá de esas paredes que ciegan sus ojos. Todos soñamos con un mundo perfecto, como la historia de la creación donde no trabajaban, solo pasaban el día a día, comiendo los frutos del árbol, pero tarde o temprano caerían en la tentación, en ser un pecador; la iglesia, que nos dice para los que son creyentes, nos habla de una igualdad, ¿pero en este mundo donde queda la igualdad?.

Yunus también nos dice algo muy cierto “abandonar el punto de vista del ave y tratar de adquirir la perspectiva del gusano”, estamos acostumbrados a regalar una moneda al habitante de calle, a escucharlos en los buses, solo sentir lástima por ellos, pero no tratamos de ir más allá, porque sabemos que nosotros no somos ellos, que no nos va a pasar. Porque llegamos al punto que para hacerlo debemos haberlo experimentado, o algún miembro de nuestra familia, como dicen “haberlo vivido en carne propia”. Relata sobre algunos problemas que enfrentó para sacar su gran proyecto de un “banco para los pobres”; los beneficios conseguidos del plan de microcréditos; porque él sí logró comprender desde la perspectiva del gusano. Muchos sí lo hacen, hasta su vida entera se vuelve esto. 

Bauman nos dice que debemos tener claro qué es ser pobre en una comunidad de productores con trabajo para todos; pero otra, totalmente diferente es serlo en una sociedad de consumidores cuyos proyectos de vida se construyen sobre las opciones de consumo y no sobre el trabajo. Antes ser pobre significaba no tener trabajo, hoy significa ser un consumidor expulsado del mercado1. Estamos en el comienzo de un mundo moderno donde se basaba en atraer al pobre a las fábricas, eliminando la pobreza, garantizando una paz social, un bienestar en conjunto. Bauman dice “En el nuevo mundo de los consumidores, la producción masiva no requiere ya mano de obra masiva”, la tecnología, las grandes máquinas nuevas, nos garantizan agilizar el trabajo en pocas horas, pero el resto de la población queda a un lado, solo los mejores de los mejores alcanzan a entrar en ese mundo. Esos pobres quienes se encontraban disponibles para la mano de obra, esperando su momento de entrar, quedan esfumados. Porque ahora pasan a ser consumidores expulsados del mercado. 

Muchos están de acuerdo con que el dinero no compra la felicidad, algo cuestionable, porque si nos lo preguntan la respuesta principalmente será no, pero el dinero no te da viajes, no te da buenos momentos para compartir, disfrutar algo nuevo, tener cosas que te hagan sentir bien, ¿esa no es la felicidad?. Desde ese punto de vista sí, pero si nos hacen verlo desde el punto moral, seguramente nuestra respuesta será no. Para vivir y ser feliz hay que hacer algo que se valore como un pago, como el dicho “nada en esta vida es gratis”, vivimos en un régimen establecido por el doy a cambio de algo. 

Llegamos a una vida, con una planeación, donde nuestro futuro ya lo vemos, ya sabemos qué tendremos que hacer, qué nos depara el mundo. En este momento debemos trabajar, pero antes de eso debemos elegir entre dos opciones: elegir la carrera que nos guste, pero no nos genera un gran ingreso económico u optar por una carrera con demanda en el mercado. Algunos con suerte para trascender y obtener mejores beneficios. Pero la mayoría de la población queda sobre el mismo lineamiento porque no alcanzaron a tener esa oportunidad, les corresponde vivir con lo necesario. Otro gran aspecto, el extremo de la pobreza; el no poder tener nada es igual a someterse y aceptar cualquier tipo de trabajo, lo que venga por lo que sea, sin importar el riesgo de ello. ¿Qué sigue si no tengo nada?, si no consigo un empleo, llegar hasta el extremo de tener que vender mi cuerpo, o recurrir a la violencia, dejar de ser un ciudadano que trata de ganarse las cosa justamente con esfuerzo y pasar al otro lado, al lado legal, u optar porque en esta vida no hay nada para mi entonces prefiero irme y dejar de sufrir. 

Como lo fue hace poco un caso en Colombia, donde era una familia, papá, mamá, una niña y un niño, donde se separaron los papás, ya venían con una situación precaria económicamente, y la ruptura fue la copa del vaso que llevó al padre a matar a sus dos pequeños, el señor explica en unas cartas la razón por la cual decide hacer esto. Pero, ¿por qué no optó por buscar ayuda, como las entidades del estado, donde quedó el apoyo del gobierno aquí?. Se fueron dos niños inocentes, por solo el testimonio de que no tenía cómo mantenerlos, aquí debemos preguntarnos ¿Qué somos capaces de hacer?, ¿hasta qué extremo llega el ser humano?, y ¿Como única salida recurre a un acto atroz, como la vida de un hijo? 

El documental de DW Documentales, de un país poblado de pobreza, es Bangladesh, uno de los lugares donde casi la mitad de sus habitantes viven en lugares pobres, este país son aproximadamente unos 160 millones de habitantes, muchos niños con menos de 10 años van a las ciudades con largas horas de viaje en tren, para ver qué les depara la ciudad, que será de ellos. Muchas mujeres llegan en busca de trabajo, no en busca de limosna, por lo general las mujeres trabajan en industrias textiles con largas horas de trabajo entre 14 y 16 horas. En este país, su economía principalmente es en la exportación textil, es el segundo país luego de China. Se encuentran más de 4.500 fábricas textiles. El pago es muy poco, y con arduas horas de trabajo entre 12 y 16 horas diarias, 6 días a la semana. En una de las entrevistas hablan con una mujer trabajadora en la industria textil, donde van a su casa, y se encuentran con cuatro láminas y una que cubre el techo, no tiene ventanas, y apenas cabe su cama. La mujer se tapa en la entrevista al igual que el intérprete porque quien critica el sector textil puede poner en riesgo su vida. La mujer dice que debe trabajar de 8 a 21 horas diarias, 7 días a la semana, le preguntan si el viernes también, que es el día de descanso para los musulmanes, siendo sí su respuesta. Ella debe trabajar 91 horas a la semana, y el salario por hora son 17 céntimos siendo unos 800 pesos colombianos. Al mes ganará 48 euros que equivalen a unos 261.440 pesos colombianos, trabajando en la ciudad y con una mediana estabilidad, lo que aquí según el DANE ya se consideraría pobre. De los cuales 29 euros van para el alquiler de donde vive. Sin días de descanso, sin vacaciones; esta mujer tiene un hijo de 3 años, que no vive con ella sino en el campo, y dice que solo lo ve dos veces al año, y trata de mandarle lo demás, no tienen un seguro si se enferma o tienen algún accidente.


La pobreza es muy cruel, es devastadora, y este apenas es un solo ejemplo. El estar obligado a vivir con lo que hay, porque esto durará mucho, si en verdad el mundo quiere hacer un cambio debe empezar, pero porque todos luchen por la causa, estar dispuesto a dar lo tuyo, ¿pero qué tan dispuestos estamos de darlo todo, porque es algo nuestro, que lo hemos luchado y darlo sería como no haber hecho nada? 

Ellas no quieren un salario mínimo, quieren un salario digno, siendo por lo menos unos 140 euros al mes, equivalentes a 631,063 pesos colombianos. Algo aún más rentable, mucho mejor; deben esperar, perseverar para poder alcanzarlo. 

Había una gran empresa textil en Bangladesh que se encontraba en muy mal estado, llamada Rana, agrietada, a punto de desplomarse; los trabajadores estaban obligados a ir por la presión de entregar todo a tiempo. Al siguiente día se va abajo y mueren unas 1.127 personas, otros alcanzaron a sobrevivir, pero muchos cuerpos no fueron reconocidos, y todo por un salario mínimo de 28 euros (126.212 pesos colombianos). Cuando empiecen a haber mejores reformas para los trabajadores, con un mejor sueldo, menos horas de trabajo, las empresas de Europa empezarán a buscar otras empresas textiles, en países más pobres. El nuevo punto sería África. Nos damos cuenta que el hombre busca lo fácil, lo que sea más barato, pero detrás de esto podemos perjudicar al otro; y nos lavamos las manos dejando el problema a los demás. 

En nuestro país, en Colombia, según datos de la OMS hay 3.500 millones de personas que viven en deplorables condiciones, que no tienen servicios básicos de salud, y aquí ¿Qué está pasando?¿Dónde quedaron los derechos fundamentales?. Según la constitución, y rigiéndonos a ella, hay unos derechos fundamentales, como lo son el derecho al trabajo y a la salud, y no se está cumpliendo esto, podría haber algún proceso legal, ¿Pero cuánto tardaría?¿Qué tan probable es ganarle al gobierno? y mientras ¿Qué hago?. En Colombia quien dice si usted es pobre o no, es el DANE, si una persona gana menos de 283.828 pesos en zonas metropolitanas es pobre, y si gana 257.433 pesos en zonas rurales también es pobre. 

En todo momento vemos una jerarquización, como donde vive, su estrato, su salario, su cargo, con solo su vestir, hasta su comportamiento. Entonces la palabra -igualdad- ¿si existe en este mundo?. El rico no va a empezar desde abajo, sino ya en su estatus, pero el pobre si acepta la primera oportunidad que se encuentre; el rico se hace más rico, pero si el pobre se hace rico fácilmente será tachado como ladrón. Otra problemática, que se sigue presentando pero ya no se le ha prestado la suficiente atención es el conseguir trabajo para una persona de edad; es tan fácil despedirlos, pero a su edad quién los va a contratar; y lo único que buscan es cumplir la edad para tener su pensión, para tener un descanso por todos esos años de esfuerzo, para una recompensa que no se podrá conseguir fácilmente y sin saber qué tanto la disfrutará.

Darnos cuenta de la facilidad de juzgar o de sentir lastima, pero no terminamos haciendo nada por ellos. El mundo está lleno de controversias e injusticias; las cosas pueden cambiar, pero si todos no luchamos en conjunto, de nada servirá querer cambiar, la gente protesta, pelea, no se calla. Así debemos apoyar. Sí podría suprimirse la pobreza pero habrá un largo camino para poder conseguirlo, solo falta comenzar. 


1 Significado de consumidores expulsados del mercado: Es el término actual utilizado para definir ser pobre, es la persona que deja de satisfacer su necesidad porque no tiene esa capacidad de obtención.

REFERENCIAS 

  • https://mpra.ub.uni-muenchen.de/100265/1/MPRA_paper_100265.pdf

  • https://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=NkLjCgAAQBAJ&oi=fnd&pg=PA 99&dq=la+pobreza&ots=a5busm7lDE&sig=C-Z6OOhIgioT7hyU7CcLX6QD3 Wc#v=onepage&q=la%20pobreza&f=false 

  • https://www.portafolio.co/economia/que-es-ser-pobre-para-el-dane-en-colombia-529203 

  • https://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=mLEcZlzpmb0C&oi=fnd&pg=PA 4&dq=es+posible+acabar+con+la+pobreza&ots=yk_Dy5c-Ko&sig=i-v-3Kuy3Ir-gxszofMhdyZt5Co#v=onepage&q=es%20posible%20acabar%20con%20la% 20pobreza&f=false 

  • https://www.redalyc.org/pdf/805/80535103.pdf 

  • https://alaizquierdadelarazon.files.wordpress.com/2013/01/zygmunt-bauman-trabajo-consumismo-y-nuevos-pobres-libro-completo.pdf 

  • https://www.youtube.com/watch?v=qnfMdE1vwLM 

  • https://www.eltiempo.com/bogota/cundinamarca-el-hombre-que-asesino-a-sus-dos-hijos-en-zipaquira-543517


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